No pienso hacerlo, lo siento.
Que en cada sueño fracaso, y despierto.
Sabes que nunca me rindo, al menos lo intento.
Pero a veces me supera, y no puedo.
Un vaso lleno, desborda.
Que mi propio llanto me esta dejando sorda.
Y mi cabeza repleta, explota.
El corazón cansado, despide a su escolta
prefiere rendirse, y aceptar su derrota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario